Un día como hoy me levanto y pienso, ¿qué puedo hacer para mejorar mi vida? y entonces me doy cuenta del error de la pregunta, la cuál correctamente sería, ¿qué puedo hacer para que no resulte tan jodidamente deprimente?, porque seamos francos las únicas personas que parecen vivir a tutti son las dopadas de los anuncios de compresas, el tío del anuncio de ¿te gusta conducir? y los protagonistas de los musicales, a los cuales aunque les jodan por todos lados, por lo menos se quejan cantando. En definitiva personajes ficticios cuyos intérpretes llegan a casa y dicen el nombre de dios en vano mientras leen las cartas del banco, escuchan los mensajes del contestador y se compadecen del mundo viendo el telediario.
De acuerdo que la vida puede ser maravillosa, pero ni me gusta el futbol, ni me come el coco ninguna secta religioso-política ni tan siquiera tomo drogas, por lo cual mientras me fumo un cigarro, me leo el fotogramas y me tomo un café, solo entonces mi existencia cobra una razón de ser, pero el resto del tiempo me lo paso cavilando o más bien divagando del rumbo que debería tomar mi vida.
Lo mejor de la libertad de expresión, de la cual escuché hablar una vez… es que puedo escribir toda esta mierda y que nadie la lea, pero a mí no me importará, mientras no nombre a bastardos políticos y creencias de ningún tipo, así pues prosigo con mi vida o lo que queda de ella.
Lo que más me gusta de todo es desde luego el tema del empleo, del cual como veis tengo tiempo para hablar porque carezco de él, y no por falta de empeño en mi búsqueda si no por varias razones.En muchos te piden experiencia, pero nadie se ha parado a pensar que si no nos cogen por carecer de ella nunca podremos desarrollarla, otra razón es mi autoestima, siempre dudo de estar a la altura, y bueno seamos sinceros soy un poco vaga y quién no, pero me esfuezo en mis pruebas, las cuales terminan en un patético y requetedesgastado “ya te llamaremos” o en un tiempo de prueba con promesas de formación el cual termina con un “no cumples el perfil de la empresa”,porque tantos rodeos para decir, no te llamaremos o mira, estás muy gorda, muy delgada, eres bajita o muy alta o muy tonta o muy lista te enteras de todo y preferimos borregos obedientes e incapaces de pensar por si mismos. Pero no por contra te mienten y crean falsas esperanzas.
Con esto no intento resultar victimista ni inspirar pena a nadie, porque cada uno tenemos nuestras limitaciones y defectos y no conocerlos es igual a fracasar, así que he de admitirlas
e intentar corregirlos, no pretendo parecer del rollo anrca anticapitalista y esas movidas, porque somos capitalistas desde que compramos un paquete de tabaco, y dejamos de ser anarcas en el momento que creemos en algo o alguien, aunque no lleve barba y viva en un triángulo en las nubes.
Simplemente reflexiono libremente sobre la vida o partes quizás algo importantes de ellas, porque de acuerdo ni tengo estudios y no soy quien para escribir un ensallo filosófico, pero me reitero en lo de la libertad de expresión, y además quien sabe si algunos farsantes obstentan cargos importantes en el mundo porque yo no podrá ser escritora, bueno o por lo menos escribir lo que me parezca. Con esto me despido por esta vez, ya que la vagancia aflora de nuevo.
Lucía Arca